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El debate del velo llega a las calles de Irán


  • Ya son 29 las mujeres detenidas por protestar contra la obligación estatal de cubrirse el cuerpo
  • Irán detiene a 29 mujeres que protestaban contra el velo obligatorio
  • El desafío de quitarse el velo en Irán

El presidente de Irán se envolvió de simbología revolucionaria para mandar un mensaje. El miércoles pasado, poco antes de conmemorarse el 39º aniversario de la Revolución, visitó el mausoleo de su líder, Ruhola Jomeini. Junto a la tumba, flanqueado por el hijo del venerado ayatolá, Hasan Rohani, él mismo uno de los ‘popes del establishment’ clerical que relevó al Sha, advirtió de los riesgos de hacer oídos sordos al descontento que estos días vocean las calles. Recordó que el Sha “no escuchó las voz de los reformistas, los consejeros, los académicos, las élites y los educados; sólo oyó la revolución…y, para entonces, ya era demasiado tarde”.

Las calles empezaron el año protestando contra el alza de los precios, el paro y la corrupción. Esta última semana, una serie de actos de desobediencia civil han relanzado el debate sobre la precepción islámica de que las niñas de más de nueve años se cubran de pies a cabeza en los espacios públicos. La Policía de Teherán anunció anteayer la detención de 29 personas, acusadas de “alteración del orden público”, por subirse al mobiliario urbano, descubiertas y con un velo atado a un palo, como una bandera.

En las redes se las ha bautizado como las ‘mujeres de la avenida Enghelab’ (Revolución) porque al menos cuatro de ellas – también han participado hombres – se situaron en esta emblemática arteria iraní, escenario de las marchas multitudinarias que desembocaron en la caída de la monarquía Pahleví en 1979. La pionera fue Vida Movahedi, de 31 años y madre de un bebé de 20 meses. El 27 de diciembre pasado, se subió a una caja de conexiones de la acera de Enghelab y, en silencio, desplegó su melena negra.

De aquella joven poco se sabe. Eligió protestar el mismo día en que el jefe policial de Teherán anunció el fin de la judicialización del “velo inapropiado”. Según explicó ese día la agencia conservadora Tasnim, las chicas que sean detenidas por ello, de ahora en adelante, deberán asistir a cursos de “islamicidad”. Pocos días después de aquel acto, manifestaciones originadas en agravios económicos estallaron en Irán. Las redes sociales y varios medios extranjeros ilustraron el descontento con una foto de la protesta de Vida.

La conocida abogada Nasrin Sotude informó la semana pasada de la detención de Vida Movahedi y, el domingo, de su liberación tras pagar una fianza. Al día siguiente, primero Teherán, y luego Isfaján y Mashad, fueron escenario de al menos siete imitaciones. Una mujer identificada por varios medios como Narges Hoseini eligió el mismo armario de telecomunicaciones de Enghelab al que se había subido Vida. De acuerdo con fuentes, Hoseini fue detenida al poco bajo una fianza que asciende a 108.000 euros.

La Policía achaca las protestas a la influencia extranjera

Desde el día de 1979 en que Jomeini declaró la obligación de cubrirse la cabeza con un velo en sedes oficiales, hasta que esta se decretó y extendió a todos los espacios públicos en 1980, y de entonces hasta nuestros días, numerosas iraníes, seculares y religiosas, han demandado el uso optativo del velo. Al mismo tiempo, las más liberales han estirado los límites de la interpretación que las fuerzas del orden hacen del código de vestimenta luciendo telas que cada vez permiten adivinar más el pelo, hasta su casi totalidad.

“El mero uso de elegir cubrirnos con velos cada vez más delgados supone, para nosotras, un desafío a la ley diario”, explica a EL MUNDO Mahla, una joven artista que se declara feminista. El acto de protesta iniciado por Vida Movahedi y sus seguidoras – entre ellas, incluso, una joven cubierta con un velo integral tipo chador – ha conllevado un paso más: la reintroducción del debate en la esfera política, en parte, por una prensa generalista que, a diferencia de ocasiones anteriores, no se ha autocensurado. “[Estas protestas] están ocurriendo por nuestro enfoque erróneo”, ha criticado la diputada Soheila Yolodarzade en el medio semioficial Ilna. “Hemos impuesto restricciones a las mujeres y las hemos tenido a raya innecesariamente”, ha añadido.

A pesar de que el mismo Gobierno iraní, partidario de expandir las libertades individuales, ha defendido públicamente la “expresión de puntos de vista, críticas e incluso la protesta”, los actos de desobediencia desatados en Enghelab han despertado suspicacias en otros sectores del poder. Particularmente en el ala rigorista, encabezada por el Líder Supremo, que controla la Judicatura y las fuerzas de seguridad. Como ocurrió cuando las manifestaciones de hace un mes, los halcones han atribuido el fenómeno ocurrido esta semana a entidades extranjerasinteresadas en desestabilizar Irán.

El Fiscal General lo ha tildado de “acto infantiloide” instigado “desde fuera del país”. La Policía de Teherán vinculó las 29 detenciones de personas “defraudadas” a “convocatorias a través de canales por satélite”. Aunque criticó los arrestos, la consejera reformista teheraní Fateme Rakele declaró al medio Ensaf que las protestas son parte de una “maquinación para alentar las protestas en casa. Estas acciones no son dignas de mujeres ilustradas que habitualmente ya están persiguiendo más libertades y derechos humanos y sociales”.

La Policía ha arremetido contra la campaña Miércoles Blancos, impulsada desde EEUU por la activista iraní Masi Alineyad, empleada del medio gubernamental Voz de América. Desde hace meses, propone a las iraníes salir a la calle los miércoles sin velo, o con un velo blanco, para denunciar el velo obligatorio. Shaparak, apodo de una de las iraníes que ha secundado la llamada de Alineyad, sentencia a este periódico: “Las iraníes jamás aprobamos la idea central de que las mujeres deben ser dirigidas por hombres, o permanecer encerradas en casa, para ser consideradas buenas damas islámicas. Esta generación de chicas jóvenes es valiente y audaz“.

 

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2018/02/03/5a74bbc246163fba638b4695.html

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